BIOGRAFÍA
Pablo Jarillo-Herrero (Valencia, España, 1976) se licenció en Ciencias Físicas por la Universitat de València (1999), obtuvo el máster en Física en la Universidad de California en San Diego (2001) y se doctoró en la Universidad Tecnológica de Delft (Países Bajos) en 2005. Después de trabajar como Nano Research Initiative Fellow en la Universidad de Columbia (Estados Unidos), en 2008 se incorporó al Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde hoy es titular de la Cátedra de Física Cecil e Ida Green. El impacto de sus más de 160 publicaciones le han ganado la condición de Highly Cited Researcher (Clarivate Analytics-Web of Science) de manera ininterrumpida desde 2017. Ha impartido más de 300 conferencias, es titular de cuatro patentes y Distinguished Visiting Professor en el Instituto de Ciencias Fotónicas-ICFO (Barcelona, España). En el MIT es, entre otros cargos, codirector de la MIT Quantum Initiative, director asociado del Laboratorio de Investigación en Electrónica y miembro del Comité Ejecutivo del Centro para el Avance de los Semimetales Topológicos. Es fundador y organizador de Rising Stars in Physics Workshops, talleres para impulsar la carrera académica de jóvenes investigadoras celebradas en el MIT, Stanford, Princeton, Berkeley y Columbia.
CONTRIBUCIÓN
Jarillo-Herrero lideró la comprobación experimental en su laboratorio en el MIT del extraordinario comportamiento al que daba lugar el grafeno, al rotar una capa de este material sobre otra a un ángulo de 1,1º. Siete años antes, el físico teórico canadiense Allan MacDonald había predicho la existencia de este ‘ángulo mágico’, quien lo bautizó con este nombre.
En dos artículos publicados en Nature en 2018, Jarillo-Herrero constató que el grafeno de ángulo mágico se vuelve o bien aislante o bien superconductor, y es posible además modificar su comportamiento con una precisión nunca vista. Su contribución se convirtió en la más citada del año en todas las áreas de conocimiento, no solo en Nature sino en todas las revistas de su grupo editorial. La técnica que desarrolló junto a sus colaboradores permite hoy superponer capas de materiales bidimensionales a cualquier ángulo elegido, dando lugar a todo tipo de propiedades físicas novedosas.
Así, su trabajo pionero inició la experimentación en un nuevo campo hoy conocido como twistrónica, que permite obtener superconductividad, magnetismo y otras propiedades mediante la rotación de nuevos materiales bidimensionales como el grafeno, con potenciales aplicaciones tecnológicas.
