Premio Fronteras del Conocimiento a Thomas Adès por su original reinterpretación de la tradición musical occidental en un catálogo que abarca todos los géneros y por su capacidad comunicativa que conecta con públicos diversos
El Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Música y Ópera ha sido concedido a Thomas Adès por “el extraordinario alcance internacional de su obra, que lo convierte en uno de los músicos más aclamados de nuestro tiempo”, según recoge el acta. El jurado destaca “la capacidad comunicativa de su música, que conecta transversalmente con públicos diversos al tiempo que abre horizontes de futuro” a través de un “extenso catálogo de composiciones que abarca todos los géneros: sinfónico, pianístico, música de cámara, ballet y ópera. Estas cualidades, junto con su intensa actividad como pianista y director hacen de él una referencia imprescindible en el panorama musical actual. Adès, que es poseedor de un profundo conocimiento de la tradición musical occidental, muestra un gran interés por su reinterpretación, incorporando elementos de fuentes musicales muy diversas”, recoge el acta.
4 abril, 2023
Una de las claves de esa amplia conexión con la audiencia es, según Victor García de Gomar, secretario del jurado y director artístico del Gran Teatre del Liceu, “su capacidad de combinar técnicas compositivas contemporáneas con recursos para devolver la emoción y la expresividad desde el escenario a la sala. Consigue restituir la música a su espacio más natural, que es el oído, creando una perfecta armonía entre el oído y la mente; esto es lo que hace su música enormemente moderna, a través de un lenguaje que conecta con los afectos, enlazando lo racional con lo emocional. Creando una música que necesita ser expresada, no sólo interpretada”.
Una definición en la que el propio premiado se reconoce, como asegura en una entrevista realizada pocos minutos después de conocer la noticia del premio: “La emoción es una dimensión suprema para todo artista. Creo que la mente racional debe trascenderse para construir algo nuevo. Por supuesto la racionalidad siempre está presente y forma parte del proceso, pero la verdad es que no puedo separar la emoción de la razón. Cuando estoy trabajando lo hago principalmente a través de mi instinto, una especie de supervivencia para tratar de llegar desde un punto al siguiente. Si, en ocasiones, equilibro entre ideas o procesos racionales con ese instinto, quizá sea algo que se observe más desde fuera. Me emociona que así sea como se percibe por el público; es un reconocimiento que me anima y me inspira”.