Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento a Lubchenco por explicar con métodos experimentales la dinámica de los ecosistemas costeros marinos y sentar las bases científicas para el diseño de áreas protegidas
El Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación ha sido concedido en su quinta edición a la ecóloga marina estadounidense Jane Lubchenco por su trabajo experimental, que ha llevado a la comprensión de los ecosistemas marinos costeros y ha sentado las bases científicas para el diseño de reservas marinas. Lubchenco, según el acta del jurado, “ha liderado el diseño de reservas marinas a partir de principios fundamentales en la ciencia ecológica. Su contribución estableció un marco científico para definir los lugares idóneos, tamaño y cobertura de las redes de reservas marinas, que incorpora su experiencia aplicando principios científicos a las políticas públicas”.
5 febrero, 2013
La candidatura de Lubchenco ha sido presentada por Juan Carlos Castilla, de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
El jurado ha destacado que Lubchenco “tuvo la habilidad de convertir los resultados de sus experimentos en un cuerpo conceptual, de conocimiento, trasladable al diseño de las reservas marinas”. La aplicación de dicho cuerpo conceptual ha permitido construir una conservación más informada y alcanzar conclusiones de gran interés práctico, entre ellas, demostrar “que no hace falta proteger toda la superficie marina para hacerlo de forma eficaz”. Sus investigaciones han mostrado que la clave está en establecer redes de áreas protegidas de diverso tamaño e interconectadas.
Jane Lubchenco (Denver, 1947) “es líder mundial en ecología y conservación marina”, señala el acta. Entre sus aportaciones más importantes está el hallazgo de que una de las fuerzas que rigen el funcionamiento de los ecosistemas costeros son las especies situadas en la base de la cadena trófica, como el plancton y organismos herbívoros como los caracoles marinos. Es lo que se conoce como un proceso de control “de abajo hacia arriba” (bottom-up).
Esta investigación, llevada a cabo en los años setenta, supuso un cambio muy significativo respecto al paradigma, dominante en ese momento, de control –de “arriba abajo” (top-down)- según el cual son los depredadores los que determinan la dinámica de estos ecosistemas.
“Mi trabajo científico ha estado centrado en entender cómo funcionan los ecosistemas costeros, cómo están cambiando y cómo podemos gestionar nuestra actividad de forma que ayudemos a los océanos y las costas”, resumía ayer, vía telefónica, la propia Lubchenco. Sobre su método de investigación ha explicado: “Mi forma de trabajo se ha basado en comprobar mis ideas con experimentos para así entender de verdad cómo funcionan los ecosistemas marinos. He trabajado con estrellas marinas, caracoles y distintos peces para entender qué papel juegan a la hora de mantener la salud de los ecosistemas.”
Repercusión sobre la pesquería
Como señala el acta de concesión del premio, “Lubchenco mostró, a través de sus experimentos, que la estructura y la función de los ecosistemas costeros está controlada por los efectos conjuntos de los nutrientes, la luz, la temperatura y los herbívoros. Con su contribución ha demostrado que los afloramientos costeros afectan tanto a los procesos que van de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba en la cadena trófica”.
Es una aportación con implicaciones que van mucho más allá del conocimiento básico, porque contribuye a entender el fenómeno biológico de los ‘afloramientos’, en los que los nutrientes emergen del fondo marino hacia las aguas superficiales y generan áreas ricas en pesca. Los afloramientos explican la existencia de muchas de las pesquerías más importantes del planeta.
Precisamente la atención a los recursos pesqueros ha sido una de sus principales labores como directora de la Administración Nacional de la Atmósfera y el Océano (NOAA), cargo que desempeña desde 2009, tras ser nombrada por el presidente Barack Obama, y que abandonará a petición propia el próximo 27 de febrero. “Hemos hecho grandes avances para acabar con la sobrepesca en aguas estadounidenses y hemos trabajado con colegas en otros países, también de la Unión Europea, para conseguir que esta sea una actividad sostenible”.
Lubchenco es una firme defensora de la necesidad de colaboración científica a nivel global. De hecho, en su campo, el trabajo conjunto con científicos de otras partes del mundo ha sido de gran ayuda.
Lubchenco fue promotora y participa en la Asociación para el Estudio Interdisciplinario de los Mares Costeros (PISCO por sus siglas en inglés), que es un consorcio de científicos y académicos de varias universidades -Oregon State University; University of California en Santa Barbara; University of California en Santa Cruz y Stanford University-, que se dedica a impulsar el conocimiento de los ecosistemas marinos y costeros, y a divulgarlo.
Lubchenco destaca, además, por ser una gran comunicadora y por defender la necesidad de que la ciencia y la sociedad no sean compartimentos estancos.