Fallece William Nordhaus, Premio Fronteras del Conocimiento y pionero de la economía del cambio climático
William D. Norhaus fue galardonado con el Premio Fronteras del Conocimiento en Cambio Climático en su X edición (2017) por fundar el campo de la economía del cambio climático, al desarrollar “de forma pionera” –tal y como detalló el acta del jurado- “un modelo que integra las aportaciones de la ciencia del clima, la tecnología y la economía para responder a la pregunta: ¿Qué debe hacer el mundo para poner límites al cambio climático?”. Nordhaus, que obtuvo el Premio Nobel de Economía en el año 2018, ha fallecido a la edad de 85 años según informa la web de la Universidad de Yale, donde era titular emérito de la Catedra Sterling de Economía.
3 noviembre, 2026
El jurado del Premio Fronteras del Conocimiento destacó que el modelo desarrollado por Nordhaus, el DICE (Dynamic Integrated Climate-Economy model), se convirtió en una herramienta “ampliamente usada” para determinar los costes y beneficios de reducir las emisiones: “Nordhaus ha usado su modelo y sus conocimientos de economía para evaluar los daños futuros debidos al cambio climático, el riesgo de daños catastróficos o el papel del cambio tecnológico en el sistema energético”, afirma el acta. “Por la transparencia y la simplicidad de su abordaje, los modelos de Nordhaus se usan en todo el mundo para analizar las políticas relativas al clima”.
El investigador, nacido en Nuevo México en 1941, comenzó a estudiar el problema a mediados de la década de los setenta del siglo pasado, un momento en el que apenas comenzaban a escucharse voces que alertaban del aumento de la temperatura global del planeta debido a las emisiones de gases de efecto invernadero consecuencia de la quema de combustibles fósiles. La complejidad del desafío, y la falta de información sobre las variables implicadas, hizo que desarrollar el modelo le llevara a Nordhaus más de quince años. Cuando lo terminó de diseñar, la comunidad de investigadores del clima ya era muy activa pero el cambio climático seguía fuera de la agenda de los economistas. Ahora sí hay numerosos economistas en todo el mundo que desarrollan y comparan sus modelos, que arrojan conclusiones similares. Es una comunidad que ha crecido impulsada por el trabajo pionero de Nordhaus y sin la que, según destaca el jurado, no sería posible estimar las consecuencias socioeconómicas de seguir emitiendo, ni decidir qué medidas aplicar.
“Nordhaus ha usado su modelo y sus conocimientos de economía para evaluar los daños futuros debidos al cambio climático, el riesgo de daños catastróficos o el papel del cambio tecnológico en el sistema energético”, afirma el acta. “Por la transparencia y la simplicidad de su abordaje, los modelos de Nordhaus se usan en todo el mundo para analizar las políticas relativas al clima”.
“Mis modelos”, desarrollaba el propio Nordhaus tras conocer que se le concedía el Premio Fronteras, “tratan de representar todas las relaciones fundamentales entre la economía y el clima de la manera más sencilla posible: variables como la población, el PIB, las emisiones de carbono y el cambio climático. A través de ecuaciones, representan la relación entre la población y el crecimiento económico, por una parte, y las emisiones de gases y el cambio climático. Tardé mucho tiempo en desarrollar DICE porque fue necesario encontrar y juntar todas las piezas de este complicado puzle, de manera que pudiera analizarse con el ‘software’ de un ordenador y obtener resultados”.
Siempre dió gran importancia a la calidad de la información estadística, y a la integración de datos provenientes de las más diversas disciplinas. Esta preocupación le llevó a proponer integrar los factores medioambientales y actividades fuera de mercado en un nuevo sistema de presupuestos generales de un estado.
Carbono más caro
Para Nordhaus, lo más importante de su trabajo era que permitía poner un precio al carbono. De hecho, esa era, en su opinión, la respuesta correcta a cómo limitar el cambio climático: “La novedad fue ponerle un precio al carbono como medida para frenar el cambio climático. La receta fundamental para paliar el cambio climático es que los gobiernos, las empresas y los hogares paguen un precio alto por sus emisiones de carbono. Hoy no pagan prácticamente nada. Si el precio fuera más alto se recurriría a otras opciones, como las renovables”. Esta sería, en su opinión, la fórmula más eficaz.
Nordhaus fue desde hace décadas un firme defensor de gravar las emisiones de carbono. Por eso dudaba de la efectividad del Acuerdo de París: “El Acuerdo de París tiene aspectos positivos, pero son medidas puramente voluntarias, insuficientes para reducir las emisiones de CO2 y otros gases. El precio a las emisiones de carbono es demasiado bajo, tan solo un 10% de lo que debería ser en la actualidad para detener las emisiones de carbono. El esfuerzo de París merece la pena, porque es muy útil reunir a los países, pero los resultados son totalmente insuficientes para lograr el objetivo de reducir las emisiones para limitar el aumento de las temperaturas por debajo de los 2 grados”, aseguraba en enero de 2018.
Gravar las emisiones incentiva la inversión en tecnologías limpias y energías renovables. En el comercio de derechos de emisión de la Unión Europea el precio del carbono rondaba los 7,5 euros por tonelada en el momento de la concesión del premio. Desde entonces, y en gran parte seguro gracias a sus investigaciones, el precio ha subido considerablemente.
Nordhaus eludió definirse como optimista o pesimista respecto a la capacidad de combatir el cambio climático. Sí dijo que “debemos ser realistas”. A los negacionistas y escépticos “les diría que este es un problema muy importante y cada vez más grave, con un gran impacto por la subida del nivel del mar, los incendios forestales, consecuencias para la salud… Esto es real. Si nos importa no solo el presente sino el futuro de nuestro país, tenemos que tomarnos esto en serio y trabajar con otros países para detenerlo. En Estados Unidos, protegemos nuestra seguridad nacional haciendo inversiones pensando en el futuro, y deberíamos hacer exactamente lo mismo ante el desafío del cambio climático. No es algo que vaya a dañar nuestra economía, sino a ayudarla”.
Para Nordhaus, los escépticos que hoy siguen cuestionando la ciencia del cambio climático son “como las personas que hace décadas se negaban a aceptar la evidencia sobre el tabaco como agente causante de cáncer. Pero hoy toda la evidencia sugiere que el cambio climático, al igual que el tabaco, es muy peligroso”.
Su famoso libro publicado en 2013, El Casino del Clima (The Climate Casino), aborda el riesgo y la incertidumbre socioeconómica en un mundo amenazado por el calentamiento global. “El clima”, explicaba el galardonado, “es un casino porque estamos asumiendo graves riesgos para nuestro planeta y para nosotros mismos. Pero no tenemos por qué entrar en este casino para jugárnoslo todo, sino que estamos a tiempo de tomar medidas para reducir y evitar estos riesgos”.
Biografía
William Nordhaus (Nuevo México, Estados Unidos, 1941) estudió en la Universidad de Yale y se doctoró en Economía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. En 1967, al concluir la tesis, se incorporó a la Universidad de Yale, donde ha permanecido desde entonces. Era titular de la Cátedra Sterling de Economía en Yale, donde también ejerció como catedrático en la Facultad de Estudios Ambientales y Forestales.
Además de formar parte del Consejo de Asesores Económicos del presidente Jimmy Carter (1977-1979), fue miembro de numerosos comités de la Academia Nacional de las Ciencias, entre los que figuran el Comité sobre Energía Nuclear y Sistema de Energía Alternativos, el Panel sobre Implicaciones Políticas del Calentamiento por Efecto Invernadero, el Comité sobre Estadísticas Nacionales, el Comité sobre Datos e Investigación en Drogas Ilegales y el Comité sobre las Implicaciones para la Ciencia y la Sociedad del Cambio Climático Abrupto. Fue, asimismo, director del panel que elaboró el informe ‘Los números de la Naturaleza’, que recomendó diversas maneras de integrar el medio ambiente y activos no mercantiles en la contabilidad nacional.
Coautor, desde 1985, de las nuevas ediciones del clásico manual Economía, junto con el Premio Nobel Paul Samuelson, entre sus numerosos libros figuran Invention, Growth and Welfare; Is Growth Obsolete?; y The Efficient Use of Energy Resources. Algunos de sus obras fueron pioneras en el campo, como Managing the Global Commons: The Economics of Climate Change (1994) y Warming the World (2000). Otras de sus obras clave fue A Question of Balance: Weighing the Options on Global Warming Policies (2008); y The Climate Casino: Risk, Uncertainty, and Economics for a Warming World (2013).
Fue investigador asociado de la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos y del Panel sobre Actividad Económica de la Institución Brookings. Asimismo, fue miembro del Panel de Expertos Económicos de la Oficina Presupuestaria del Congreso y el primer presidente del Consejo Asesor del Bureau de Análisis Económico. Entre 2014 y 2015 fue presidente de la Asociación Americana de Economía.