Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento a Leonard Kleinrock, por hacer posible Internet al diseñar la forma más eficiente de compartir datos y transmitir información
El ingeniero estadounidense Leonard Kleinrock ha sido galardonado con el premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Tecnologías de la Información y la Comunicación “por su aportación seminal a la teoría y al desarrollo práctico de Internet”, señala el acta del jurado.
13 enero, 2015
Reconocido por ser el responsable de la primera transmisión de información entre ordenadores a larga distancia, el jurado destaca el papel esencial de la contribución teórica y tecnológica de Kleinrock. Sin su desarrollo de la teoría de colas y la conmutación de paquetes de datos, Internet como hoy lo conocemos no hubiera sido posible. Su idea de fragmentar los mensajes y usar todos los canales disponibles para enviar los paquetes de datos resultantes resultó ser la fórmula más eficiente de ordenar el tráfico de información en Internet.
El 29 de octubre de 1969, dentro del proyecto ARPAnet, funcionó por primera vez el llamado ‘primer tramo’ de lo que hoy es Internet: dos ordenadores situados a varios kilómetros de distancia, en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y en el Stanford Research Institute (SRI), y conectados por una red de 50 Kilobytes por segundo entonces considerada de alta velocidad, se pretendía enviar la palabra ‘login’. En el primer intento, en el SRI sólo se recibieron las letras “l” y “o” y se cayó el sistema. Pero poco después, la primera línea de comunicación de ARPAnet estaba funcionando. Kleinrock estaba al frente de la operación, escogido por sus trabajos teóricos esenciales para hacerla posible.
Sus aportaciones se construyen, en concreto, sobre una idea clave: la posibilidad de que los usuarios de la red compartan al máximo los recursos disponibles para comunicar información en Internet. Kleinrock advirtió que este requisito era indispensable para crear una red de computadoras, y ya siendo estudiante de doctorado resolvió el problema de forma teórica.
Para ello recurrió a una herramienta matemática llamada teoría de colas, que trata sobre cómo gestionar una red de la forma más eficiente posible teniendo en cuenta los recursos y los usuarios, y la desarrolló para el caso específico de una red para compartir datos. Su trabajó incluyó la creación de la tecnología de la conmutación de paquetes, que, como explica el acta, es “una de las tecnologías básicas para Internet”.
Su desarrollo de la teoría de colas permitía compartir los recursos de comunicación, mediante la aplicación específica de la conmutación de paquetes: fraccionando cada mensaje en partes más pequeñas, iguales, y haciendo que lo que hoy llamamos un router –presentes en cada domicilio conectado y esenciales en el backbone de Internet– lo canalice por la red. La idea básica es que los paquetes pequeños de datos ocupan todos los espacios libres de la conexión y llegan antes, y sin atascos, que un único paquete grande.
Cuando se llevó a cabo la primera conexión de ARPAnet, en 1969, Kleinrock no había experimentado nunca en la práctica estos desarrollos, pero sí había llevado a cabo simulaciones que demostraban que la teoría funcionaba. Esa primera transmisión exitosa lo constató.
Después de los trabajos de Kleinrock, la teoría de colas ha sido aplicada a multitud de ámbitos, explica el acta: “El desarrollo de la teoría de colas, que permitió la transición de la conmutación por circuitos (la que se utiliza en las redes de telefonía analógicas) a la conmutación de paquetes de datos, posee una enorme importancia no solo para Internet, sino también para otros muchos campos, como el control del tráfico, la logística, la fabricación o el transporte. En todas estas aplicaciones, la teoría de colas ha permitido un diseño óptimo de los sistemas en cuanto a la reducción de coste y tiempo de espera en el servicio”.